Cómo elegir el traje perfecto

La eterna duda masculina, o por lo menos la que debería serlo. ¿Cómo encontrar un traje perfecto o al menos decente sin tener que empeñar la universidad de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos? Como os hemos ido diciendo estos días, este mes que llega es un mes elegante; entregas de premios, mi cumpleaños, preparativos para bodas que están al caer... Y aquí es donde llega nuestro querido @asimetrico y nos plantea la necesidad del post que sigue a continuación (que debería haber planteado a nuestro colaborador Bloguero de moda pero que, teniendo en cuenta sus hábitos de trabajo, lo mismo le responde en noviembre). Voy a intentar hacerlo rápido, práctico y por partes, sin líos de sastrería de los que ni vosotros ni yo tenemos mucha idea.

Lo primero es saber qué tipo de traje queremos. No es lo mismo comprarse un traje para trabajar, que debería ser el Nokia 3210 de los trajes, es decir, básico, sencillo y que aguante mil batallas; que un traje para ocasiones especiales, donde nos podemos permitir algo más actual o especial.

Una vez que tengamos esto claro, pasamos al segundo tema a tratar: los colores. Como hemos dicho, si la intención es usarlo como traje de trabajo lo mejor es apostar por los colores oscuros, preferiblemente azul marino o gris, y dejando el negro para casos en los que dirijamos grandes multinacionales o seamos traders en Wall Street. Mientras que si lo queremos para ocasiones especiales, el azul marino y el negro serán nuestros mejores aliados. Y vosotros diréis ¿qué pasa con esos trajes chaqueta grises claritos, crema o de tonos pastel tan bonitos que vemos en las editoriales de moda? Pues esos son como la casa en la playa, que se compran una vez que tenemos ya lo básico solucionado. No os lancéis a ello de primeras.

El segundo gran problema viene con ¿qué tipo de traje compro? Lo más cómodo para comenzar a ver muchas opciones e irnos haciendo una idea es plantarnos en El Corte Inglés, donde tenemos variedad para probarnos (muchas menos para comprarnos). La primera norma cuando vas a mirar un traje a un sitio que no sea una sastrería es NUNCA LE HAGAS CASO AL DEPENDIENTE. No saben. Nunca. Intentarán decirte que te queda bien, que es así, que tienes que ir cómodo o que es lo que se está llevando todo el mundo, no los escuchéis. Vosotros diréis que esto pasa con cualquier prenda de ropa pero os aseguro que en el mundo de los trajes es mucho peor, más cuando el dependiente sobrepasa los 40 y se cree en posesión de la verdad universal sobre la moda. Probaos todos los que podáis para ver qué tipo os resulta más atractivo, siempre teniendo en cuenta que el traje recto con dos botones es el más habitual y todoterreno. El traje recto con tres botones es más elegante y acepta chaleco, por lo que podemos usarlo también para ocasiones especiales un poco más serias. También se puso de moda entre los compradores más jóvenes abrochando solo el botón intermedio para darle un aspecto más juvenil. El traje cruzado con dos botones es para los pro o si eres de la casa Windsor. Para los propósitos de este post prescindiremos de él.

También tendremos en cuenta que según la silueta, el corte podrá ser clásico, moderno o ajustado. Como podéis imaginar, el primero será más apropiado para un ambiente laboral, el tercero para una ocasión especial y un rango de edad menor y el intermedio pues eso, intermedio, que hay que explicároslo todo.

Pasaremos ahora a cómo tiene que quedarte, que es lo más importante para que no parezcas un español estándar con el traje de su difunto padre tres tallas más grande que la suya.

Los hombros: ponte la chaqueta y ponte de lado contra una pared. La hombrera debe tocar la pared en el mismo momento que lo haga tu brazo. Si la hombrera toca antes y tienes que apretarla un poco para que tu brazo llegue a la pared, esa chaqueta te queda grande.
Aberturas traseras: una es lo habitual y sirve para todo tipo de looks, aunque si tienes unos kilitos de más, siempre es aconsejable las chaquetas con dos aberturas que estilizarán más nuestra figura. Huiremos de las chaquetas sin aberturas que, además de ser horribles, se arrugarán con respirar.

Contorno: la chaqueta no debe hacer ni una arruga cuando te la abroches, si sale alguna tirantez alrededor de los botones, te está estrecha. Si con la chaqueta abrochada te cabe más de un dedo entre la chaqueta y la camisa, te queda grande.
Largo: deja caer los brazos; deberías poder coger con los dedos la parte baja de tu chaqueta sin arrugarla y sin tener que doblar los brazos. Si es así, es el largo perfecto.

Como recomendaciones extra os diré que el botón de abajo siempre desabrochado (hay casos en los que no tiene por qué pero si lo lleváis desabrochado nunca fallaréis) y para complementar opta siempre por una camisa lisa de algodón  -sin botones en el cuello, por supuesto- y unos zapatos clásicos de cordones. El tema corbatas ya lo hemos tratado.

Por último ¿dónde cómprar? ¿qué marcas? Asumo, y si me equivoco me lo decís, que ninguno de vosotros, queridos lectores, desciende de la pata del Cid ni se apellida Fitz-James Stuart; por lo que lo principal es encontrar una relación calidad/precio que nos convenza. Personalmente, y teniendo en cuenta que el presupuesto que tenemos no creo que sea muy amplio, apostaría por tiendas high street como Massimo Dutti o Cortefiel si es un traje para trabajo, ya que la calidad es mejor y nos durará más tiempo, o ZaraCOS o Topman (si tienes en tu ciudad, no se compran trajes por internet jamás) para ocasiones especiales, ya que como todo es copiar, podréis llevar trajes con cortes muy actuales por un presupuesto reducidísimo -eso sí, no esperéis calidad en los materiales-. Si estamos dispuestos a gastarnos un poquito más, otra buena opción es Caramelo, que nos ofrece buenas calidades a un precio bastante razonable con el único problema de no poder elegir tallas de pantalones y chaqueta diferentes (y creedme, esto es un problema bastante grande, pero se puede intentar convencer al dependiente de turno).

En caso de querer un traje que nos dure mucho más, o de que sea una ocasión muy especial, podemos optar por hacerlo a medida. Tiendas como Scalpers o Ertl&Cohn nos ofrecen este servicio a unos precios reducidos -para lo que suele costar esto, claro-.

Ya no tenéis excusa para ir hechos unos mamarrachos. Salid, comprad trajes y multiplicaos.