Pablo Iglesias no es normcore

Es la nueva palabra de moda, y el nuevo hombre de moda en nuestro país. Por un lado tenemos "Normcore", un concepto que fue acuñado por K-Hole hace ya tiempo, pero que hace unas semanas saltaba a todas las publicaciones de moda y de ahí a las redes sociales donde, como era lógico se convertía en la nueva coña del día. Por otro lado tenemos a Pablo Iglesias, líder del Podemos, el nuevo partido político que, con apenas tres meses de vida, se ha convertido en la cuarta fuerza política de nuestro país en las pasadas elecciones europeas, y todo, dicen los entendidos, gracias al carisma del propio Iglesias.

Como es lógico, todos los medios han visto en este momento la oportunidad perfecta para unir dos de las cosas favoritas de la audiencia ahora mismo; pero, al igual que pasó con aquella cosa que sacaron que era el mismo tiempo mayonesa y ketchup, mezclar dos cosas populares no garantiza que el resultado sea algo atractivo. Porque Pablo Iglesias no es normcore, digan lo que digan las grandes publicaciones, los expertos o Yorokobu. Por lo que vamos a analizar el estilo del líder político para hacer lo que siempre hacemos: demostrar que todo el mundo se equivoca menos nosotros.

Lleva barba y coleta: esto es claramente un símbolo de hipsterismo; solo hay que recurrir a publicaciones de referencia (y artículos escrito por grandes articulistas, EJEM) como Smoda para comprobar que esta elección estilística pone a Pablo Iglesias muy lejos del normcore y de hecho bastante más cerca de Jared Leto que de otra persona en el mundo. Cierto es que Pablo necesita un poco de serum y cortarse un dedito las puntas; pero todos sabemos lo difícil que es ir al peluquero a cortarte las puntas y no salir calvo, así que no podemos culparle por ser prevenido.

Camisas de cuadros: si prestamos atención a la gran mayoría de las apariciones de Pablo Iglesias en prensa y televisión, suele decantarse por las camisas de cuadros. No las más bonitas, por supuesto, ni con cuadros pequeños porque haría moiré y él controla el medio, pero camisas de cuadros al fin y al cabo. ¿Sabéis dónde podéis encontrar también muchas camisas de cuadros? Efectivamente, en Malasaña. Bueno, y en una fiesta de lesbianas. La camisa de cuadros, amén de la tendencia leñador, se ha convertido en un símbolo del hipster, la Vice, el Jagermeister y la barba. Mi padre no usa camisas de cuadros, y mi padre es lo más normcore que hay, por lo que esto deja a Pablo muy lejos del término.

Los colores: por todo el mundo es sabido que el armario de un hombre estándar que no se preocupa mucho por su ropa (incluso el del que sí que se preocupa) está conformado en un 90% por prendas de colores azul, blanco y negro con algún toque de rojo. Sin embargo, en todas sus apariciones públicas, Pablo Iglesias se empeña en ponerse los colores más feos que existen, alejándose de los anteriormente mencionados y decantándose por marrones que parecen verdes que parecen grises; el típico color que de soso que es, parece que no tiene color. Y ojo, eso tiene que hacerlo queriendo; es imposible encontrar tanta ropa de un color tan poco definido (aunque no sabemos si lo mismo es tendencia en el Alcampo); lo cual vuelve a demostrar una implicación de Iglesias en sus estilismos que lo alejan del normcore.

Sus zonas de shopping: recientemente, el político daba esta respuesta al canal Divinity al ser preguntado que dónde compraba la ropa:

"Hasta que me metí en este lío, en los supermercados normales, en el Alcampo. Y desde que empecé a rodearme de gente con un mínimo sentido de la estética voy a sitios diferentes. Pero soy muy dejado para eso."

Con estas impactantes declaraciones vuelve a situarse en una posición diametralmente opuesta al normcore y terriblemente cercana al hipsterismo. ¿Acaso alguien más, aparte de Iglesias, sabía que en el Alcampo vendían ropa? ¿podría compararse el Alcampo con el típico sitio al que te lleva tu amiga la moderna a la voz de "te voy a llevar a un sitio pequeñito de ropa de segunda mano que está perdido y nadie conoce, porque después si no va todo el mundo de Zara". Si seguimos al pie de la letra la descripción de normcore, lo más normcore es comprarse unos vaqueros y una camiseta en Zara o en H&M, no hay menos intención estilística que eso; sin embargo ir al Alcampo, dejar atrás las galletas y los chocolates y las patatas fritas (estoy a dieta y se nota, lo siento) y adentrarte en la sección textil en busca de joyas es algo que solo los más aguerridos fashion shoppers hacen.

Las corbatas: cuando Pablo quiere parecer arreglado, se pone una corbata. Eso sí, eso es normcore. Pero ¡EH! él no lo hace ni como tú, ni como yo, ni como ese dependiente despistado y pasota de El Corte Inglés que lleva las chaquetas grandes porque tampoco le importa mucho, no. Pablo Iglesias le pone su sello personal al hecho de ponerse una corbata; un sello que es terriblemente terrible, pero un sello al fin y al cabo que es desabrocharse el botón superior del cuello y dejarlo abierto, lo cual demuestra que Pablo sí que presta atención a su estilismo y no se conforma con ir como una persona normal, él se diferencia. Para mal, pero se diferencia.